A pesar de la fuerte reacción industrial, el Gobierno dio una 'muy floja marcha atrás' al aumento de la tasa de estadística, de 0,5% a 2,5%, ya que las importaciones para consumo no fueron exceptuadas, como tampoco las mercaderías embarcadas y casi todos los bienes de capital excepto los destinados al proyecto deMuerta'>Vaca Muerta y líneas de producción extranjeras.

Fuentes de la UniónIndustrial Argentina ( UIA), de la Cámara de Importadores (Cira) y del Centro de Despachantes de Aduana señalaron a BAE Negocios que la 'pobre' corrección publicada en el Boletín Oficial ataca directamente al corazón del comercio adentro delMercosur'>Mercosur.
'Les importa solamente recaudar; acá no se fijaron en los sectores y están destruyendo el comercio intra- Mercosur'>Mercosur porque las importaciones para destino de consumo quedan pagando', afirmaron.

Los frentes que fueron abandonados por la medida se infieren por no estar presentes en el Boletín Oficial, a pesar de las promesas iniciales.
Como era de esperar, la tasa vuelve a 0% para las importaciones temporarias -necesarias para la venta al exterior- y para el régimen de bienes de capital ligado al megaproyecto deMuerta'>Vaca Muerta, como también para líneas de producción importadas.

“La mercadería en tránsito vio cómo el Gobierno le cambió las reglas de juego en alta mar”, se quejaron

'La mercadería en tránsito vio cómo el Gobierno le cambió las reglas de juego en alta mar; y tampoco incluyeron a las líneas autónomas de grandes proyectos.
Es un desastre', agregaron desde el sector industrial.
El grado de desconcierto y rechazo es tal, que la CIRA está evaluando presentar un recurso colectivo por la inconstitucionalidad de la normativa.

El decreto 332 había establecido hasta el 31 de diciembre un aumento de la tasa estadística al 2,5% (estaba en el 0,5% desde los 90), que era aplicable a 'las destinaciones definitivas de importación para consumo y a las destinaciones suspensivas de importación temporaria'.
En el primero de los casos, la mantuvo y esto golpeará tanto a la fabricación industrial para mercado interno como a las compras para el consumo masivo, por ejemplo, de alimentos y bebidas.

Las críticas habían emergido desde el complejo oleaginoso, la agroindustria, automotrices, laboratorios, químicos y plásticos, entre otros.
Estos sectores representan el 95% de las importaciones temporarias.
En este punto, el Gobierno enmendó el error pero fue una corrección muy menor a la esperada.

La Asociación de Importadores y Exportadores de la Argentina (Aiera) expresó días atrás que el Gobierno provocó que 'indirectamente la competitividad de nuestras exportaciones se vean fuertemente afectadas, con el agravante de que no se ha contemplado la excepción a la mercadería embarcada o flotando con destino a nuestro país'.

'Es de hacer notar que el mayor incremento surge del aumento de la alícuota y de la modificación de los topes máximos establecidos anteriormente, haciendo que en algunos casos el aumento sea exorbitante.
Esta resolución totalmente negativa para las exportaciones se suma a un contexto en el que ya se han aumentado los derechos de exportación', apuntó la entidad.
Si bien se ha exceptuado muy parcialmente a las pymes, se establecen condiciones de muy difícil cumplimiento.

Fuente: BAE Negocios >> lea el artículo original