Las niñas españolas son las segundas más obesas de Europa, con un 17% de afectadas, sólo por detrás de las que viven en Chipre; los niños, por su parte, llevan un camino parecido: son los cuartos del continente con mayores problemas de obesidad, con un 19%.
Y estos datos tienen la misma explicación de fondo: cada vez se está más alejado de la dieta tradicional española, la mediterránea.

Los ha revelado un estudio de la Organización Mundial de la Salud que ha liderado el doctor João Breda, jefe de la oficina europea de la OMS para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles.
Califica los resultados como “graves” y reconoce que el problema tiene que ver con el abandono de la dieta mediterránea.

Según Breda, “la pérdida de la dieta mediterránea en los países del sur de Europa podría estar relacionada con este grave problema de obesidad”, aunque también podría tener que ver con pesar más al nacer, a dormir menos, a hacer menos actividad física o a que los niños de los países del sur del continente tienen una media de altura menor comparados con los de otros países.

Comidas baratas

Sin embargo, a nadie se le escapa que alimentarse en base a la dieta mediterránea es más caro que hacerlo con otros alimentos más baratos pero que, al mismo tiempo, contienen más calorías.
Los efectos de la crisis pasan factura y algunos países han reaccionado creando impuestos que graven aquellos productos con exceso de azúcar o de grasa.

En declaraciones que recoge el Independent, los autores explican que son necesarias 'medidas políticas oportunas, apropiadas y efectivas para prevenir la obesidad'.
El estudio cifra en casi medio millón la cifra de niños que pueden considerarse obesos y que tienen entre seis y nueve años de edad, entre los 21 países que han formado parte de la investigación.

El doctor Breda y su equipo ahondan, de hecho, en la importancia de luchar contra este problema: 'Dado su impacto en la educación, la salud, la asistencia social y la economía, la obesidad debe abordarse a través de una variedad de enfoques, desde la prevención hasta el diagnóstico precoz y el tratamiento'.

La obesidad debe abordarse a través de una variedad de enfoques, desde la prevención hasta el diagnóstico precoz y el tratamiento

En el estudio se han analizado los datos de 636.933 niños de entre seis y nueve años, un grupo de edad que en total componen 13,7 millones de niños entre los 21 países estudiados.
Aunque la posición de España en el ranking es preocupante, es cierto que en la investigación no han participado países como Reino Unido, Francia o Rusia con graves problemas de obesidad infantil.