El rescate del niño de dos años que cayó en un pozo en la localidad malagueña de Totalán, afronta hoy una jornada clave, con la brigada de mineros que bajará a buscar al menor ya desplegada y haciendo las últimas comprobaciones antes de ingresar en el túnel.

Finalizados este mediodía los trabajos de acondicionamiento de la plataforma que se utilizará para acceder al pozo vertical, el equipo de rescatistas realiza a estas horas pruebas técnicas, como la comprobación del funcionamiento de la cápsula que utilizarán para el descenso.

También quieren verificar con un geolocalizador que la ventana abierta en el túnel vertical esté 'alineada' con el pozo en el que se encuentra Julen, según explica el Diario Sur.

Cuando se cumplen 11 días desde que el niño cayó en el pozo de más de 100 metros de profundidad y unos 25 centímetros de diámetro, la brigada de rescate, formada por 8 mineros, 10 guardias civiles y 8 bomberos, está a punto para introducirse en el túnel que los llevará hasta Julen con la misión de volver con él a la superficie.

Aunque todavía quedan muchas horas de trabajo por delante, que pueden ralentizar una vez más el operativo, puesto que los mineros deberán excavar de forma manual y se pueden encontrar con nuevos contratiempos, como toparse con roca dura, lo que obligaría a intervenir con micro voladuras.

Fuente: Télam >> lea el artículo original