Que el cambio climático está sucediendo de verdad es un hecho palpable, incluso aunque Donald Trump se empeñe en decir que no. La comunidad científica no hace más que anunciar que la forma de vida del ser humano es insostenible a largo plazo. Resumido: que nos estamos cargando la madre Tierra. Y si el clima cambia, los ecosistemas del mundo cambian, y ello nos obligará a cambiar a nosotros. Por ejemplo, podría haber problemas con el cultivo de la Cebada, lo que causaría que la cerveza fuese un bien muy caro de obtener al escasear su materia prima. Arroz, legumbres, chocolate… Y si el agua escasea, ¿cuánto valdría una Coca-Cola?

Un cambio, miles de desastres

La CDP, un grupo ingles sin ánimo de lucro dedicado a la protección ambiental que pregunta a las compañías sobre los impactos medioambientales de sus actividades, le ha puesto ‘deberes’ a más de 7.000 compañías en todo el mundo, planteándoles el escenario de riesgos y a la vez oportunidades que el cambio climático presenta para sus negocios. Y los resultados han sido básicamente deprimentes en su mayoría. Deprimentes porque está claro que un cambio climático modificará todo lo que hoy damos por sentado -como lo de la cerveza que comentábamos antes, algo barato y de fácil acceso hoy día.

Para hacernos una idea del informe de la CDP, en él se recogen que compañías como el Bank of América está preocupado porque un cambio climático que provocase riadas y anegase ciudades resultaría en dueños de casas inundadas que se retrasarían en el pago de sus hipotecas y seguros contratados precisamente para el tema de las inundaciones; AT&T, pionera compañía americana de comunicaciones, teme que huracanes e incendios destrocen sus torres de de antenas y telecomunicaciones; Y Walt Disney se preocupa porque un aumento de la temperatura en el mundo provocaría que sus parques temáticos fuesen demasiado calurosos para los turistas.

El iPhone, la herramienta de supervivencia

De las más de 7.000 compañías, un mínimo de ellas es la que ha aprobado el examen de la CDP en cuanto a ser capaces de enfrentarse al problema, gestionarlo, adaptarse y progresar hacia nuevos objetivos. En Estados Unidos son 30 compañías que incluyen a Apple; en Japón son 25; en Francia 22, y ese es el Top 3 de países. De hecho, Apple se ha pronunciado en un escrito señalando que el iPhone es poco más que una de las mejores herramientas que tendríamos en un futuro cuasi apocalíptico a lo Mad Max, ya que todos los dispositivos móviles de Applepueden usarse como una linterna o sirena; pueden proveer instrucciones sobre primeros auxilios; se pueden utilizar como una radio; y pueden ser recargados durante muchos días mediante baterías de coche o incluso a mano con manivelas“.

BAM! ¿Cómo es que Max no tuvo un iPhone en Mad Max Fury Road? Bromas aparte y ante un tema tan serio, es verdad que un iPhone de Apple y otros móviles con Android tiene todos esos usos. Sí, en un escenario catastrofista, sin torres de comunicación de AT&T y cia, usar el smartphone como ahora sería imposible, pero se trata de un dispositivo multitarea en el que las llamadas tradicionales cada vez importan menos y las apps lo convierten en lo que haga falta. Pero, ¿llegaremos de verdad a esa situación que films como The Road o El Libro de Eli y videojuegos como Fallout plantean? ¿O el futuro será un poco más esperanzador a lo Star Trek?

WEARABLES

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Fuente: AS.com >> lea el artículo original