Esta semana conocimos al primer smartphone con 12 GB de RAM, el Lenovo Z5 Pro GT. ¿Un despropósito? Un poco, pero la RAM nunca sobra, así que no viene mal (más RAM, menos necesidad tiene el equipo de andar cerrando y abriendo aplicaciones a medida que se llena la memoria). Pero claramente está pensado para lograr una venta por ese lado, antes que porque ofrezca un diferencial notable. Unos días antes había sido OnePlus con su 6T McLaren, una edición especial con 10 GB de RAM, y está lejos de ser el único con esa cantidad de RAM disponible.

Mientras Samsung puso en venta en la Argentina su más reciente línea de relojes inteligentes (los Galaxy Watch, que este año son un poco más voluminosos de lo que me resulta cómodo) a un precio base de 14.299 pesos, escribí sobre Android Auto, y algunas particularidades que tiene (y que vale para este resumen porque el celular sigue estando en el centro de la escena).

Publicamos también una entrevista con Angela Guzmán, la diseñadora (junto a Raymond Sepúlveda) detrás de algunos de los emojis clásicos de iOS. Y actualizamos la ronda de choques entre Apple y Qualcomm, ahora en Alemania (la semana pasada fue en China), donde frenaron las ventas del iPhone a pedido de Qualcomm, que sigue en su lucha para lograr que Apple le pague regalías que considera suyas.

Hablando de Apple, por estos días volvió un clásico: quejas de usuarios que se encontraron con sus flamantes iPad Pro 2018 con un quiebre: el aluminio se deforma y el equipo parece partido. Es la vuelta del bendgate, pero ahora en formato grande. Parece alcanzar a un número limitado de equipos, y Apple seguramente lo resolverá con un ajuste en el diseño, como hizo en modelos anteriores. Por ahora, la compañía dice que el límite razonable de deformación son 400 micrones, es decir, imperceptible para la mayoría de los usuarios; las fotos que están dando vueltas muestran casos más pronunciados (MacRumors)

La ensamblado de smartphones se redujo en un 4,4 por ciento en el tercer trimestre del año. El dato es inusual, y avisa de un mal cuarto trimestre: ese menor ensamblado tiene que ver con un canal de distribución que no se vació, es decir, con menos ventas (o previsión de ellas). También sirve para ver quiénes son los gigantes de la fabricación de smartphones en el mundo, es decir, no las marcas, sino las compañías que juntan las piezas de plástico y metal, y las transforman en computadoras de bolsillo. (IDC)

Las ventas de teléfonos no-smartphone siguen creciendo por cuarto trimestre consecutivo, con HMD (Nokia) e iTel a la cabeza, ambas compañías con un 14% del mercado mundial. (Counterpoint)

En 2018, 164 desarrolladores de aplicaciones en Estados Unidos llegaron a su primer millón en facturación en la tienda de Apple; en comparación, en Google Play fueron 88 desarrolladores en el mismo período. El dato no es novedad: hace tiempo que Google Play tiene más volumen de descargas, pero el App Store de Apple es más rentable para los desarrolladores. (Sensor Tower)

En total, fueron 113 mil millones de descargas acumuladas por ambas tiendas este año, un diez por ciento más que hace un año; generaron ventas por 76 mil millones de dólares, un 20 por ciento más que en 2017. (App Annie, donde hay muchísima más información sobre el mercado)

En Estados Unidos, la operadora AT&T ofrecerá conectividad 5G E... que no es 5G, que en 2019 estará limitada para esa operadora primero a un hotspot portátil, y más adelante en el año a teléfonos con módem 5G verdaderos. Entre medio, la compañía mejorará el ancho de banda disponible y lo nombrará 5G E. Aunque no lo sea. Ya hizo lo mismo con la transición de 3G a 4G. Y puede hacerlo por una razón muy sencilla: 3G, 4G, 5G son denominaciones genéricas de marketing, más allá de algunas recomendaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. (Slashgear)

Gionee, un fabricante chino de smartphones que hace un tiempo parecía que se quedaría cómodo en el top 10 mundial, se declaró en bancarrota. La compañía le debe 3000 millones de dólares a proveedores... y el fundador Liu Lirong perdió 144 millones de dólares en un casino mientras buscaba cómo salvar la compañía (GSMArena)

Fuente: La Nación >> lea el artículo original